Se trata de una campaña que lanzó el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación en articulación con la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) frente a la cifra alarmante de femicidios y ante las advertencias de que la cuarentena puede potenciar el riesgo para las personas que viven situaciones de violencia de género.

BARBIJO ROJO es la contraseña para que quienes sufren violencia machista en su hogar pidan ayuda en farmacias, ya sea en forma presencial o por teléfono.

Si bien la medida ha sido cuestionada por algunas limitaciones (por ejemplo, la falta de formación sistemática en perspectiva de género en los/as profesionales farmacéuticos/as o la no aplicabilidad en algunas regiones del país), entendemos que constituye una medida más que se inscribe en una estrategia integral que se viene desarrollando desde diferentes instancias del Estado en este contexto de emergencia sanitaria.

¿Cómo funciona? Quienes estén pasando por una situación de violencia por motivos de género, podrán acercarse a la farmacia más cercana o llamar por teléfono y pedir un barbijo rojo. Con esta acción, el personal de la farmacia quedará alertado de que se trata de una situación de violencia por motivos de género y deberá gestionar el contacto con la Línea 144. Las farmacias continúan en funcionamiento durante todo el periodo de cuarentena por ser un servicio esencial. Cuando una persona llame o se acerque pidiendo un barbijo rojo, la respuesta será que no hay stock por el momento y solicitará los datos de contacto para ponerse en contacto cuando llegue el producto nuevamente al comercio. Pero en ese momento, se pondrá en contacto con la Línea 144 para que se le brinde asistencia a la víctima.