Descripción del proyecto

En 2015 miles de personas en todo el país, salieron a la calle para reclamar Ni una Menos a manos de la violencia machista. Desde entonces, cada 3 de junio se constituye en una fecha para combatir las violencias de género. #NiUnaMenos es un grito colectivo para nombrar lo inaceptable y repudiar los asesinatos de mujeres y disidencias por motivos vinculados al género. Pero la violencia machista no sólo se cobra vidas. Alimenta constantemente las desigualdades, la precarización, la pobreza. Incluso durante la pandemia, mujeres y disidencias sufren el impacto más cruento de las consecuencias sociales y económicas del covid. Las estadísticas muestran que las mujeres fueron las primeras en ser expulsadas de sus trabajos durante la pandemia; pero son también quienes están poniendo el cuerpo para protegernos del coronavirus. Las mujeres protagonizan los esfuerzos por combatir al virus no sólo en el feminizado sistema sanitario, sino también en las comunidades, mediante el trabajo territorial y solidario; en el sistema educativo; y en el ámbito doméstico, garantizando los cuidados que se duplicaron en los períodos de ASPO. Las desigualdades de género y las violencias machistas atraviesan todos esos campos, y se agudizan en el actual contexto de pandemia. 

#NiUnaMenos es ocasión para denunciar los femicidios (casi diarios), exigiendo una política estatal que busque su erradicación no sólo desde el orden simbólico, sino también con presupuestos específicos que permitan la real implementación de una política integral. No existirá #NiUnaMenos si la Ley Micaela no logra implementarse de forma seria y masiva en todas las instituciones del Estado. No existe #NiUnaMenos sin ESI en las escuelas, sin efectiva implementación de la IVE (interrupción voluntaria del embarazo), y sin el cumplimiento de la Ley de Identidad de Género. No hay #NiUnaMenos sin la aparición con vida de Tehuel. No existirá #NiUnaMenos si no comprendemos que la violencia por motivos de género es una problemática de derechos humanos, y su erradicación es una prioridad asociada a derechos sociales, a la vida en democracia y a la inclusión social. No es posible volver realidad #NiUnaMenos si no se modifican raizalmente el sistema judicial y las fuerzas de seguridad desde una perspectiva feminista, desarticulando las redes de protección patriarcal (en 2020, 1 de cada 5 mujeres fue asesinada por un policía, un gendarme o algún otro agente de las fuerzas represivas del Estado). Es imposible que mujeres y disidencias puedan escapar de la violencia machista si no poseen autonomía económica, si no cuentan con trabajos dignos, vivienda, condiciones materiales suficientes. Por eso resulta imperioso subrayar que el Estado es responsable. 

La carta orgánica de #NiUnaMenos enfatiza lo necesario de “una mirada feminista, singular y precisa, sobre la existencia, sobre las condiciones materiales, sobre las violencias de todo tipo, capaz de construir alianzas interseccionales y subjetividades nuevas”. Y alzando la voz, colectiva y potente, por las que ya no tienen voz, grita: “Nos mueve el deseo” y “Vivas nos queremos”. La Facultad de Psicología se suma a esa policromía de voces, y refuerza el compromiso de una Psicología despatologizadora de las identidades, con perspectiva de género y derechos humanos, capaz de comprender los vaivenes y transformaciones del deseo y las subjetividades en este tiempo histórico que interpela de forma colectiva toda manifestación del machismo, la opresión y el patriarcado. 

INVESTIGACIÓN SOBRE VIOLENCIAS DE GÉNERO EN PSICO UNC

Cada 3 de Junio, las multitudinarias movilizaciones de Ni Una Menos nos interpelan en torno a la urgencia de generar acciones, desde todos los espacios e instituciones del campo social, en pos de la erradicación de las violencias machistas. Ello requiere acciones de transformación y compromiso con el cambio social en todas las instituciones del Estado, y la universidad pública constituye un espacio altamente significativo en esa tarea. En esa línea, la Facultad de Psicología de la UNC aspira a construir una sociedad mejor con relaciones respetuosas entre sus integrantes que nos permitan vivir una vida libre de violencias de género. Para lograrlo estamos generando acciones para prevenir, atender y sancionar las violencias de género en la universidad, en coordinación con los diversos espacios de género de la UNC. En la Facu, tenemos un espacio con rango institucional para desarrollar esta tarea: la Prosecretaría de Género, Diversidad y Feminismos, que cuenta con un equipo de profesionales con idoneidad y preparación, y con un grupo de estudiantes y graduados/as que participan como voluntarios/as (genero@psicologia.unc.edu.ar ). 

Desde la Prosecretaría se efectúa un abordaje integral de estos temas, mediante diferentes líneas de acción. Hoy queremos compartir con vos los datos de una INVESTIGACIÓN que se realizó desde la Prosecretaría, en coordinación con la Comisión de Género del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIIPSI @iipsi_unc_conicet) del CONICET. Se trató de un estudio empírico mixto realizado durante 2020, para conocer la prevalencia de las violencias de género en nuestra comunidad educativa. Participaron más de 2000 personas, compartiendo sus experiencias con las violencias machistas dentro y fuera de la universidad, así como sus concepciones y creencias sobre las violencias de género

En estas placas te compartimos algunos resultados. 

También te invitamos a participar del Taller “Violencias de género en la comunidad de Psico. Aportes para la transformación”, donde profundizaremos en los resultados, y debatiremos al respecto. El taller es virtual (Google Meet) y se realizará en distintas fechas según el claustro: 

  • 23 de junio, 18hs. Taller para estudiantes y graduados/as. 
  • 28 de junio, 11hs. Taller para nodocentes
  • 30 de junio, 18hs. Taller para docentes e investigadores/as.
Inscripciones